EL ARBOL DE LA VIDA

Hacia mucho tiempo que no estaba tan impaciente y excitado antes de ver una película. Creo que las dos ultimas veces han sido cuando fui a ver “The Box” de Richard Kelly, o quizá de una manera mucho mas infantil y nostálgica con “Tron legacy”. Esa sensación mientras esperas en tu butaca a que comience la película, cuando sabes o al menos esperas que lo que vas a ver es un acontecimiento de algún modo.

El Árbol de la vida” es una película imperfecta como casi todas las grandes películas. Se ha querido comparar con “2001” de Kubrick por el uso de Dan Glass (antiguo colaborador del Tito Stanley) en la creación de los efectos especiales en la acojonante (no se me ocurre otra palabra mejor) de la creación del universo. Sin embargo creo que es error comparar ambas directores: Las películas de Kubrick son perfectas, redondas o al menos esa era creo, la intención del director. Sin embargo “El árbol de la vida” no lo es, y supongo que tampoco era la intención del amigo Malick. Es imposible querer abarcar tanto y que te quede perfecto (Estamos hablando sin querer destripar demasiado la película desde la ya antes comentada creación del Universo, pasando por la relación de tres hermanos en una familia de pequeño pueblo de Texas, para acabar hablando de Dios y la inmortalidad del alma!(ni más ni menos) . Así que puede que sea una película imperfecta y quizá como se ha dicho pedante de alguna manera, pero como las grandes películas me provocó al salir de verla esa sensación casi perdida para mi, enterrada en esos años de infancia y adolescencia de mis primeras Películas( con mayúsculas), cuando sales del cine y todo parece distinto, como si todo a tu alrededor hubiera cambiado en esas dos horas, y sobretodo tu has cambiado y de repente estas traspuesto o trasformado. Es una sensación casi perdida, enterrada en mis años de infancia (Star wars, Indiana Jones, Tron) y adolescencia (“Uno de los nuestros”, “The doors” -si, aunque ahora me de mucha cosica cuando la veo, tengo que reconocer que me impactó en su momento -,
“2001”). Creo que es una experiencia casi mística que solo he experimentado en ese ritual que supone en una sala a oscuras acompañado de gente. En los últimos años me pasó con “The Box” de Richard Kelly y con el “Locataire” de Polanski, y me ha pasado con “El árbol de la vida”. Me siento otro. 

He leído en alguna parte definiría como un retrato impresionista, y creo que es muy acertado, y una buena forma de definirla en dos palabras: Retrato impresionista, y ese aspecto creo que, aunque sean estilos completamente diferentes, se podría comparar con un aspecto del cine de David Lynch, en el sentido de que muchas de las cosas que ocurren no se “cuentan” sino que se “sienten”. Simplemente por haberme devuelto esa sensacion perdida de cuando comenzaba a ir al cine, y a pesar como ya he dicho antes no es perfecta, y algunos momentos pueden parecer casi ridículos si no pones bastante de tu parte como espectador, hay que quitarse el sombrero por intentar hacer una película así, sin pensar que toda la audiencia son gilipollas en la edad del pavo que solo quieren ruido y fuegos artificiales que camuflen el sonido de las mandíbulas masticando palomitas ( ey Michael Bay!). Eso si, si no has visto ninguna de las cinco películas anteriores de Terence Malick recomiendo empezar por “La delgada linea roja” o “El nuevo mundo”, “Bad lands” o “Days of heaven” cualquiera de ellas valdría, porque de alguna manera Mr. Malick cuanta siempre la misma película, la misma historia, o al menos los motivos, temas y formas siempre están ahí: La indiferencia del mundo natural ante los avatares del ser humano. No se que mas decir, aparte de ir a verla al cine, con buen sonido en una pantalla lo mas grande posible, y sin distracciones y a oscuras, porque si la acabas bajando de internet, viéndola en el portátil, con el móvil a un lado y el facebook abierto no dudo de que te parecerá un rollo, aburrida, lenta, y todo lo que se te ocurra. 

 

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